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Una pregunta que atraviesa la historia

¿Quién es Jesús?

Jesús es Dios que vino a nuestro encuentro. Se hizo verdaderamente humano sin dejar de ser Dios. Vivió sin pecado, murió en nuestro lugar, resucitó corporalmente y hoy reina como Señor. Por medio de él, Dios ofrece perdón, reconciliación y vida nueva.

Examinar la evidencia

Puedes explorar las fuentes y las Escrituras a tu ritmo, sin tener que llegar con una conclusión.

Una tumba vacía al amanecer, con la piedra removida y un camino iluminado

El punto de partida

Jesús pertenece a la historia, no solamente a la tradición religiosa

Ninguna fuente antigua responde por sí sola todas las preguntas acerca de Jesús. Pero fuentes cristianas, judías y romanas coinciden en datos fundamentales: Jesús vivió, fue conocido como el Cristo, murió bajo autoridad romana y fue adorado extraordinariamente pronto.

Años 50 d.C.Fuente cristiana temprana

Pablo, carta a los Gálatas

Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro... pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

Pablo escribió dentro de las primeras décadas y conoció personalmente a Pedro y a Jacobo, el hermano de Jesús.

Leer Gálatas 1:18–19
c. 93 d.C.Fuente judía no cristiana

Flavio Josefo, Antigüedades 20.200

El hermano de Jesús, llamado el Cristo, cuyo nombre era Jacobo.

Josefo identifica a Jesús mediante el título que otros usaban para él y confirma la existencia de su hermano Jacobo.

Consultar el texto de Josefo
c. 112 d.C.Fuente romana no cristiana

Plinio el Joven, Cartas 10.96

Acostumbraban reunirse antes del amanecer y cantar entre sí un himno a Cristo como a un dios.

Un gobernador romano confirma que comunidades cristianas ya adoraban a Cristo como divino.

Consultar la carta de Plinio
c. 116 d.C.Fuente romana no cristiana

Tácito, Anales 15.44

Cristo... había sufrido la pena de muerte durante el reinado de Tiberio, por sentencia de Poncio Pilato.

Tácito sitúa la ejecución de Cristo bajo Tiberio y Poncio Pilato y ubica el movimiento en Judea antes de llegar a Roma.

Consultar el texto de Tácito

Estas fuentes no prueban por sí solas que Jesús sea Dios o que haya resucitado. Sí muestran que no fue una leyenda inventada siglos después. Para comprender quién afirmó ser, debemos escuchar el testimonio bíblico y evaluar los acontecimientos centrales de su vida.

La afirmación cristiana

Jesús no es presentado como un maestro más, sino como Salvador y Señor

La fe cristiana se sostiene sobre cinco afirmaciones conectadas. Cada una depende de quién es Jesús y de lo que hizo, no solamente de las ideas que enseñó.

01

Jesús es Dios con nosotros

Jesús no es un ser humano que llegó a convertirse en Dios ni Dios fingiendo ser humano. La Biblia afirma que el Hijo eterno se hizo verdaderamente humano sin dejar de ser verdaderamente Dios. En él, Dios mismo entró en nuestra historia.

En el principio era el Verbo... y el Verbo era Dios... Y aquel Verbo fue hecho carne.
Juan 1:1, 14

También: Colosenses 1:15–20; Hebreos 1:1–3

02

Jesús es el Salvador y Rey prometido

“Cristo” no es su apellido. Significa Mesías: el Rey y Salvador prometido en la historia de Israel. El Nuevo Testamento presenta la vida, muerte y resurrección de Jesús como el cumplimiento de esa esperanza antigua.

Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Lucas 2:11

También: Lucas 1:32–33; Hechos 17:2–3

Una promesa que atraviesa siglos

El Nuevo Testamento presenta a Jesús como el cumplimiento de una historia anterior

Los primeros cristianos no separaron a Jesús del Antiguo Testamento. Vieron en su vida una convergencia de promesas acerca del Rey venidero, el Siervo que sufriría y el Salvador que vencería.

Un Rey de la familia de David

2 Samuel 7:12–16Lucas 1:32–33

Nacido en Belén

Miqueas 5:2Mateo 2:1–6

El Siervo que sufriría por otros

Isaías 52:13–53:121 Pedro 2:22–25

Burlado, traspasado y despojado

Salmo 22:7–18Juan 19:23–24, 37

Una ilustración muy citada

1 en 100.000.000.000.000.000

El profesor Peter Stoner estimó una probabilidad de 1 en 10¹⁷ de que una sola persona cumpliera ocho profecías mesiánicas seleccionadas. La cifra depende de las probabilidades asignadas y de cómo se interpreten los textos; por eso la presentamos como una ilustración apologética, no como una medición aceptada universalmente ni como una prueba independiente.

La edición en línea de Science Speaks también reconoce que los supuestos interpretativos pueden cambiar el resultado.

Consultar Science Speaks y su metodología

03

Jesús vivió sin pecado y murió por nosotros

El pecado es más que cometer errores: es rechazar el gobierno bueno de Dios y vivir a nuestra manera. Jesús vivió la vida fiel que nosotros no vivimos y entregó voluntariamente su vida en lugar de pecadores, cargando nuestro juicio para reconciliarnos con Dios.

El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.
Marcos 10:45

También: Isaías 53:5–6; 2 Corintios 5:21; 1 Pedro 2:24

04

Jesús resucitó corporalmente de la muerte

El cristianismo no afirma solamente que el recuerdo o la influencia de Jesús continuó. Afirma que su tumba quedó vacía y que Dios lo levantó físicamente de la muerte. La resurrección confirma su identidad y anuncia que el pecado y la muerte no tendrán la última palabra.

Miren mis manos y mis pies... un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo.
Lucas 24:39

También: 1 Corintios 15:3–8; Juan 20:24–29

La convicción de los testigos

Los primeros testigos no trataron la resurrección como una metáfora

Los apóstoles afirmaron haber visto a Jesús vivo después de su muerte. Proclamaron ese mensaje públicamente, incluso cuando les costó rechazo, golpes, cárcel y, para algunos, la vida.

Jacobo fue ejecutado

Hechos 12:2

Hechos registra que Herodes mandó matar a espada a Jacobo, hermano de Juan.

Pablo soportó persecución repetida

2 Corintios 11:23–28

Pablo describe cárceles, azotes, peligros y apedreamiento mientras continuaba anunciando a Cristo.

Pedro y Pablo aparecen en una fuente temprana

1 Clemente 5

Primera Clemente, escrita cerca del final del siglo I, recuerda que ambos perseveraron en su testimonio hasta la muerte.

Pedro soportó numerosos trabajos... Pablo dio testimonio ante los gobernantes y partió de este mundo.

1 Clemente 5, traducción resumida

Lo que este argumento sí demuestra

Las personas pueden morir por creencias falsas que consideran verdaderas. La diferencia aquí es que los apóstoles afirmaban ser testigos directos. Su disposición a sufrir no demuestra por sí sola la resurrección, pero pesa seriamente contra la idea de que inventaron deliberadamente una historia que sabían falsa.

La evidencia histórica no es igualmente fuerte para la muerte de todos los apóstoles. Una evaluación académica detallada encuentra evidencia considerable para Pedro, Pablo y Jacobo hijo de Zebedeo, y evidencia más tardía para varios de los demás.

Consultar la evaluación histórica

05

Jesús es el Señor vivo

Jesús está vivo, reina y volverá. “Señor” significa que posee la autoridad legítima sobre nuestra vida y sobre toda la creación. No es solamente alguien que podemos admirar: es el Rey ante quien toda persona finalmente responderá.

Dios también lo exaltó hasta lo sumo... para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla.
Filipenses 2:9–10

También: Hechos 2:32–36; Hebreos 7:25

La invitación de Jesús

Jesús no te invita solamente a estar de acuerdo

Saber que Jesús existió o sentirse impresionado por la evidencia no es lo mismo que confiar en él. Jesús llama a una respuesta personal.

01

Arrepentirse

Reconocer el pecado y dar la vuelta: dejar de gobernar la vida sin Dios para volvernos hacia él.

02

Creer

No es aceptar solamente unos datos. Es confiar personalmente en Jesús y en lo que hizo mediante su muerte y resurrección.

03

Seguirle

Rendirle nuestra lealtad como Señor y aprender a vivir bajo su autoridad, un día a la vez.

Esta entrega no compra la salvación ni gana el amor de Dios. Es la respuesta a la gracia que Jesús ofrece gratuitamente.

¿Quieres entender mejor lo que Jesús hizo por ti?

El Evangelio explica nuestro problema, el rescate que Dios realizó por medio de Jesús y cómo podemos responder a su gracia.

Entender el Evangelio y cómo responder