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Lección 10 de 16

Lección 10: Aprende a caminar en obediencia

Descubre por qué escuchar a Jesús conduce a obedecerlo y aprende a dar el siguiente paso.

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Un mapa puede mostrarte el camino, pero no puede caminar por ti. Puedes memorizar cada calle y continuar exactamente donde estabas. Algo similar ocurre con la Biblia: conocer sus palabras es valioso, pero Jesús nos llama a vivirlas.

La obediencia no es una manera de pagarle a Dios por salvarte. Es aprender a confiar en su sabiduría lo suficiente como para dar el siguiente paso.

Abre la Biblia

Lee Santiago 1:19-25. Santiago utiliza la imagen de una persona que se mira en un espejo y luego olvida lo que vio.

Mientras lees, considera:

  • ¿Qué actitudes nos ayudan a recibir la Palabra?
  • ¿Qué engaño puede cometer una persona que solamente escucha?
  • ¿Qué diferencia existe entre mirar rápidamente y mirar atentamente?
  • ¿Dónde se encuentra la bendición prometida?

Pongan en práctica la palabra y no se limiten solamente a escucharla, engañándose a ustedes mismos.

Santiago 1:22

Descubre la verdad

La Palabra de Dios funciona como un espejo: muestra la verdad acerca de Dios y también descubre lo que ocurre en nosotros. La respuesta correcta no es admirar el espejo, discutir sobre él o sentirnos mal por unos minutos. Es permitir que Dios cambie nuestra dirección.

Obedecer comienza escuchando con humildad. En lugar de acercarte a la Biblia preguntando solamente “¿Qué me gusta?”, preguntas: “¿Qué ha dicho Dios y cómo responderé?”. A veces la respuesta será creer una promesa; otras, abandonar una conducta, reconciliarte con alguien o comenzar a hacer el bien que has evitado.

La obediencia cristiana es fruto de la gracia. Dios te recibió por lo que Cristo hizo, no por tu desempeño. Sin embargo, la misma gracia que perdona también enseña a vivir de una manera nueva. Una fe que nunca quiere obedecer ha olvidado a quién dice seguir.

No esperes entender todo antes de obedecer lo que ya está claro. Tampoco intentes cambiar veinte áreas a la vez. Caminar ocurre paso a paso. El Espíritu Santo suele usar pequeñas decisiones repetidas para formar un carácter nuevo.

Cuando obedecer resulte costoso, recuerda que Jesús no da mandamientos arbitrarios. Él es el Señor que te amó hasta la cruz. Sus palabras son buenas incluso cuando confrontan tus preferencias.

Da un paso

Convierte una verdad en una respuesta

Vuelve al último pasaje bíblico que leíste y completa:

  • La verdad que veo: ____________.
  • La respuesta que Dios pide: ____________.
  • El paso que daré y cuándo lo haré: ____________.

Hazlo específico. “Ser más amoroso” es difícil de medir; “llamar hoy para pedir perdón” es un paso real.

Esta semana: Al terminar cada lectura bíblica, escribe una sola respuesta antes de cerrar tu Biblia.

Ora: “Señor, líbrame de escuchar tu Palabra sin responder. Dame fe para obedecer lo que ya entiendo y paciencia para caminar paso a paso. Amén”.

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