Los comienzos suelen sentirse pequeños. Una semilla enterrada no parece un árbol, y un primer paso no parece un viaje. De manera parecida, quizá todavía no comprendes todo lo que ocurrió cuando confiaste en Jesús. Sin embargo, Dios ya comenzó algo real: te dio vida con Cristo.
Este estudio te ayudará a entender esa vida y aprender a caminar en ella. Puedes avanzar por tu cuenta o leer cada lección con otra persona. No tengas prisa por terminar; abre tu Biblia, responde con honestidad y practica cada paso antes de seguir.
Abre la Biblia
Lee Efesios 2:1-10 dos veces. Primero observa cómo describe Pablo nuestra vida sin Cristo. Después identifica todo lo que Dios hizo.
Mientras lees, considera:
- ¿Cuál era nuestro problema más profundo?
- ¿Qué motivó a Dios a actuar?
- ¿Qué parte de la salvación podemos atribuir a nuestro esfuerzo?
- ¿Para qué nos dio Dios una vida nueva?
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor nos dio vida con Cristo aun cuando estábamos muertos en pecados.
Descubre la verdad
Nuestro problema no era falta de educación religiosa ni necesidad de una segunda oportunidad. Estábamos espiritualmente muertos y separados de Dios por el pecado. No podíamos reparar esa separación acumulando buenas acciones.
Las palabras “pero Dios” cambian toda la historia. El Padre envió a su Hijo por amor. Jesús vivió sin pecado, murió en lugar de pecadores y resucitó victorioso. La salvación es obra suya de principio a fin.
Recibimos ese regalo cuando nos arrepentimos y creemos. Arrepentirse es reconocer que hemos vivido rechazando el gobierno de Dios y volvernos hacia Él. Creer es dejar de confiar en nosotros mismos y descansar en quién es Jesús y en lo que hizo.
La fe no compra el regalo; simplemente lo recibe. Tampoco fuimos salvados porque logramos decir una oración perfecta o sentir una emoción suficientemente fuerte. Nuestra esperanza está en una persona viva: Jesucristo.
Esta nueva vida tiene una dirección. Las buenas obras no son la raíz de nuestra salvación, pero sí son su fruto. Dios te salvó por gracia y ahora está preparando una vida en la que aprenderás a amarlo, obedecerlo y hacer el bien.
Da un paso
Cuéntalo con tus propias palabras
Completa estas cuatro frases:
- Sin Cristo, yo: ____________.
- Dios actuó porque: ____________.
- Jesús hizo por mí: ____________.
- Ahora quiero: ____________.
No busques palabras impresionantes. El objetivo es que puedas expresar sencillamente la buena noticia que recibiste.
Esta semana: Lee Efesios 2:1-10 una vez más y comparte con alguien una verdad que te llamó la atención.
Ora: “Dios, gracias porque actuaste cuando yo no podía salvarme. Ayúdame a descansar en Jesús y a vivir la nueva vida que me has dado. Amén”.
